

Los activos argentinos arrancaron la semana con fuertes pérdidas por el renovado clima de aversión al riesgo global tras el fallo contra los aranceles de Trump. Subieron el riesgo país y la volatilidad, mientras el mercado sigue de cerca la reforma laboral y el deterioro del crédito.
Las acciones y los bonos argentinos arrancaron la semana con fuertes pérdidas, tanto en Wall Street como en la plaza local, en un contexto de renovado mal humor internacional tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que frenó los aranceles impulsados por Donald Trump.
La decisión judicial -y la inmediata reacción del exmandatario, que anunció un arancel global del 10% (luego mencionado en 15%)- volvió a instalar incertidumbre sobre la política comercial estadounidense y su potencial impacto inflacionario. El efecto fue inmediato: salida de activos de riesgo y presión sobre mercados emergentes.

En ese marco, el S&P Merval retrocedió 3,8% hasta las 2.763.058,70 unidades.
Medido en dólares, el panel líder se desplomó 3,9% y cerró en 1.917,25 puntos.
Entre las mayores bajas del día se destacaron:
Aluar (-6,7%)
Ternium (-6,5%)
Grupo Supervielle (-5,9%)
En Wall Street, las acciones argentinas tampoco escaparon al clima adverso. Las pérdidas más pronunciadas fueron para:
Globant (-9,3%)
Bioceres (-7,2%)
Mercado Libre (-6,6%)
Entre los ADR bancarios y vinculados a la economía doméstica sobresalieron las caídas de:
BBVA (-5,8%)
Supervielle (-5,6%)
Loma Negra (-5,3%)
En renta fija, los bonos soberanos en dólares operaron con descensos generalizados. Las principales bajas fueron:
Bonar 2041 (-1,4%)
Bonar 2035 (-0,9%)
Global 2029 (-0,8%)
Global 2046 (-0,8%)
En este marco, el riesgo país saltó 3,5% —la mayor suba diaria en tres meses— y trepó hasta los 537 puntos básicos, su nivel más alto en un mes.
La reacción confirma que, pese a los avances domésticos en materia legislativa y fiscal, la dinámica internacional sigue condicionando el apetito por deuda argentina.
Reforma laboral y tasas: el frente local
En paralelo, el Senado comenzó a debatir la reforma laboral, cuya aprobación el oficialismo espera para el viernes. La expectativa de avance legislativo había impulsado a las acciones argentinas la semana pasada, con una suba acumulada de 4,5% en dólares. En el mercado monetario, las tasas —que venían tensionadas— cerraron el viernes con cierta moderación, luego de intervenciones del Banco Central para evitar movimientos bruscos.
Por otra parte, el último Informe sobre Bancos del BCRA evidenció un deterioro en la calidad crediticia del sistema. La irregularidad del crédito al sector privado aumentó 0,3 puntos porcentuales en diciembre y se ubicó en 5,5%.
En el segmento familias, la mora escaló a 9,3% (+0,5 p.p.), máximo en dos décadas. En empresas alcanzó 2,5% (+0,2 p.p.). Desde fines de 2024, la mora total avanzó cuatro puntos porcentuales, reflejando el deterioro del ingreso real y el peso de tasas aún elevadas sobre hogares y compañías.
El deterioro fue más marcado en algunas líneas específicas: los préstamos personales registraron una suba de 0,9 p.p., alcanzando una tasa de irregularidad de 11,9%; los adelantos en cuenta corriente aumentaron 0,6 p.p., hasta 4,9%; mientras que en tarjetas de crédito la mora avanzó 0,2 p.p., hasta 8,6%.
El factor Trump vuelve a dominar la escena
A nivel global, el fallo de la Corte Suprema de EEUU que declaró sin sustento legal los aranceles aplicados por Trump obligaría a reintegrar los montos cobrados. La respuesta del exmandatario -anunciando nuevos aranceles generalizados- reintrodujo un elemento de volatilidad que el mercado creía parcialmente descontado.
El resultado fue una clásica dinámica “risk off”: caída de acciones, presión sobre emergentes y suba en la percepción de riesgo.
