

Tras el rezo del Ángelus de hoy, el Papa León XIV expresó su "profunda preocupación" por la escalada de violencia en Medio Oriente, tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han causado también la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, y los posteriores ataques de represalia por parte de Teherán.
El Santo Padre subrayó que "la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable."
Advirtiendo sobre “una tragedia de enormes proporciones”, el Pontífice hizo un llamado a todas las partes para que asuman su responsabilidad moral y detengan "la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable", exhortando a la diplomacia a recuperar su papel y a todos los fieles a seguir rezando por la paz.