La desolación golpea a productores de Mocoretá, Lavalle y Santa Lucía

TEMPORAL DEVASTADOR EN EL SUR CORRENTINO. Las piedras destrozaron plantaciones en plena etapa de crecimiento y las ráfagas derribaron invernaderos en la microrregión del río Santa Lucía. Ayer el ministerio de producción inició un relevamiento técnico.

FUERON CONSIDERABLES LOS DAÑOS REGISTRADOS EN DISTINTAS LOCALIDADES DEL INTERIOR. LOS PRODUCTORES HORTÍCOLAS DE LAVALLE Y SANTA LUCÍA SUFRIERON DAÑOS CONSIDERABLES EN SUS INVERNADEROS, SOBRE TODO CON LAS COBERTURAS PLÁSTICAS.

El jueves último quedará grabado como uno de esos días que parten en dos la vida productiva en una localidad. En Mocoretá, las primeras imágenes del amanecer mostraron un paisaje irreconocible: montes de citrus castigados por piedras de variado tamaño, frutas reventadas en el suelo y ramas quebradas como si una mano invisible las hubiera aplastado sin piedad.

La tormenta se desató durante la madrugada del jueves. El granizo cayó con fuerza sobre las quintas que se encontraban en plena etapa de crecimiento, arruinando buena parte de la producción que ya tenía destino comercial. En algunos establecimientos el temporal también provocó la muerte de animales; una oveja no logró encontrar refugio ante la violencia del fenómeno.

La postal más cruda llegó desde el paraje La Loma en Lavalle: un pequeño productor, de pie entre los restos de su trabajo, recorría en silencio lo que había quedado. La imagen, difundida rápidamente por redes sociales, sintetizó el sentimiento de desazón que atravesó a decenas de familias rurales. No eran solo plantas dañadas; era el esfuerzo de meses, la inversión y la expectativa de una buena campaña que se esfumaban en cuestión de minutos.

Con el correr de las horas las ráfagas avanzaron hacia la microrregión del río Santa Lucía. En Lavalle, Santa Lucía y Bella Vista, el viento -con registros de entre 50 y 80 kilómetros por hora- arrasó con numerosos tendaleros frutihortícolas. Las estructuras de madera y metal retorcidas y las coberturas plásticas desgarradas quedaron esparcidas en los lotes como testimonio del impacto.

Productores hortícolas de la zona coincidieron en que los daños fueron "considerables". Muchos invernaderos quedaron inutilizados y las hortalizas, expuestas al granizo, resultaron severamente afectadas. "Con tristeza y desazón, pero con la firmeza de que hay que seguir para adelante", resumió uno de los chacareros mientras caminaba entre los restos de su estructura productiva.

La magnitud del fenómeno no fue aislada. En otras provincias como Córdoba y Santa Fe también se registraron destrozos en miles de hectáreas, con cultivos listos para cosecha completamente perdidos y animales muertos por la intensidad de la piedra. El sistema de tormentas avanzó como una franja angosta pero devastadora, repitiendo escenas de campos aplastados y galpones dañados.

En Corrientes el impacto fue inmediato. Frente al escenario crítico, ayer el Ministerio de Producción comenzó un relevamiento técnico en las zonas afectadas. Equipos especializados recorren chacras en Santa Lucía, Lavalle y localidades vecinas para evaluar en territorio el alcance real de los daños y avanzar en posibles medidas de acompañamiento.

Desde la cartera productiva señalaron que el objetivo es realizar un diagnóstico serio y responsable, escuchando a cada productor para dimensionar pérdidas y gestionar herramientas de asistencia. La presencia del Estado en el territorio busca llevar alivio en un momento en el que la incertidumbre y el golpe económico pesan con fuerza sobre las economías familiares.

Reparan escuelas tras los temporales 

A menos de diez días del inicio del ciclo lectivo 2026, el Gobierno provincial intensifica trabajos de reparación en establecimientos afectados por las lluvias y tormentas del verano, mientras alista 19 escuelas nuevas que abrirán sus puertas por primera vez el próximo 2 de marzo.

El subsecretario de Infraestructura Escolar, Emilio Breard, confirmó que se realizan recorridas diarias para atender daños emergentes como caída de ramas, filtraciones, cables cortados y roturas provocadas por el viento. Las intervenciones alcanzan a localidades como Esquina, Monte Caseros, Mocoretá, Ituzaingó y poblaciones de la costa del Uruguay.

En paralelo, se ejecutan tareas de limpieza y puesta a punto en 900 establecimientos educativos de todos los niveles, además de un paquete de 200 obras de refacción integral iniciadas en febrero. Según el funcionario, los daños recientes "no fueron graves" y están siendo atendidos con rapidez.

El ciclo lectivo comenzará con un acto inaugural en una escuela a definir por el Gobernador y la ministra de Educación. Las nuevas instituciones están distribuidas en Bonpland, Pujol, San Cosme, Chavarría, Santa Ana y Capital. Además, la Provincia continúa obras iniciadas por Nación en unos 40 edificios, mientras gestiona la definición de otras 20.