

Con un gol de Diego Herazo en el complemento, el Ciclón derrotó 1-0 a Gimnasia de Mendoza como visitante y dejó atrás el traspié del debut para empezar a acomodarse en la Zona A.
San Lorenzo consiguió un triunfo tan necesario como trabajado en su visita a Mendoza y sumó por primera vez de a tres en el Torneo Apertura 2026. En el estadio Víctor Antonio Legrotaglie, el equipo dirigido por Damián Ayude venció 1-0 al recién ascendido Gimnasia de Mendoza gracias a un gol de Diego Herazo en el segundo tiempo, en un encuentro que le exigió paciencia, orden defensivo y efectividad en el momento justo.
El partido comenzó con un desarrollo favorable para el conjunto local, que mostró continuidad respecto a su auspicioso estreno en Primera División. El local asumió el protagonismo desde el inicio, administró mejor la pelota en el primer tiempo y generó las situaciones más claras ante un San Lorenzo que tuvo dificultades para hacer pie. Con una tenencia repartida pero con mayor claridad en los metros finales, el Lobo mendocino obligó a Orlando Gill a intervenir en más de una ocasión, destacándose un remate de Ulises Sánchez a los 11 minutos que el arquero azulgrana logró desviar con esfuerzo.

Ese buen arranque del equipo de Ariel Broggi se apoyó también en el envión anímico que significó el regreso oficial a la máxima categoría luego de más de cuatro décadas. El estadio lució colmado, la expectativa en la ciudad fue máxima y la autorización para jugar en el Víctor Antonio Legrotaglie, tras una importante inversión en infraestructura, potenció el clima festivo que rodeó al encuentro. Gimnasia intentó hacer valer ese contexto y empujó durante buena parte de la primera mitad.Del lado visitante, San Lorenzo mostró una versión deslucida en ese tramo inicial. Le costó generar juego, prácticamente no inquietó a César Rigamonti y sintió la ausencia de varios refuerzos que fueron oficializados recién en las últimas horas tras levantar las inhibiciones en FIFA. La falta de rodaje colectivo y las modificaciones obligadas se reflejaron en un equipo impreciso, que apostó más a resistir que a atacar durante los primeros 45 minutos.
Sin embargo, el desarrollo cambió en el complemento. San Lorenzo ajustó su postura, ganó solidez defensiva y empezó a encontrar espacios a partir del desgaste del local. Gimnasia mantuvo la intensidad, pero ya no tuvo la misma claridad para lastimar, y ese contexto fue aprovechado por el Ciclón. A los 24 minutos del segundo tiempo llegó la jugada decisiva: Alexis Cuello desbordó y metió un buscapié preciso al segundo palo, donde apareció Diego Herazo, que había ingresado segundos antes por Ezequiel Cerutti, para empujar la pelota al fondo de la red.
El gol le dio tranquilidad a la visita, que supo defender la ventaja en el tramo final con orden y sacrificio. Gimnasia buscó el empate con empuje más que con ideas, pero se encontró con un rival firme y decidido a cuidar el resultado. Con el pitazo final, el Ciclón celebró un triunfo clave que le permitió dejar atrás la caída en el debut ante Lanús y empezar a acomodarse en la tabla, mientras que el conjunto mendocino, pese a la derrota, dejó señales alentadoras en su regreso a la elite del fútbol argentino.
