

CRISIS FINANCIERA. El intendente advirtió sobre una " situación de ilegalidad" heredada.
Tras las protestas y el estado de alerta de un sector del personal, el intendente de la localidad correntina de Mburucuyá, Edgar Galarza Florentín, rompió el silencio y brindó un crudo diagnóstico sobre la situación administrativa de la Municipalidad de Mburucuyá.
El jefe comunal, que asumió el pasado 10 de diciembre, justificó la demora en el pago de los haberes de diciembre debido a un proceso de "normalización y legalización" de una nómina que, según denunció, está plagada de irregularidades
Galarza Florentín llevó tranquilidad al personal municipal de Mburucuyá sobre el pago de sueldos y reiteró el estado "desastroso e ilegal" en el que recibió la gestión, con una nómina de trabajadores que contempla 300 "ñoquis".
El equipo técnico encontró sueldos de casi un millón de pesos y abundante discriminación entre trabajadores, con salarios que se determinaban arbitrariamente por la gestión de Pablo Guastavino, generando un gran perjuicio en contra de la Municipalidad.
"Llevamos tranquilidad a todos los trabajadores reales de Mburucuyá, porque el dinero está y se pagarán muy pronto los salarios. Lo que estamos haciendo en todo este tiempo es legalizar la situación del Municipio y del personal. La gestión anterior pagaba salarios de manera ilegal", afirmó el jefe comunal.
Galarza Florentín asumió el 10 de diciembre de 2025, y desde hace un mes su equipo lleva adelante la ardua tarea de un proceso de normalización del personal en el contexto de una Comuna que está técnicamente en emergencia por las "condiciones con las que se manejaba el intendente anterior".
El proceso de legalización continuará esta semana y luego se podrá cumplir con las obligaciones salariales. La demora es de cuatro días: al 14 de enero falta pagar el sueldo de diciembre, mientras que el aguinaldo se pagó en tiempo y forma el mes pasado.
De la información técnica elaborada por el equipo de Galarza Florentín se desprende una grave situación de ilegalidad que dejó la gestión de Guastavino en Mburucuyá: más de 300 personas están en la nómina de trabajadores municipales sin documentación alguna, sin escalafón, ni salarios definidos por acto administrativo.
Según lo recabado, la gestión anterior violaba los derechos de los trabajadores y determinaba ilegalmente aumentos de sueldos para algunos y ejercía discriminación contra otros, hay listas con sueldos de casi un millón de pesos para el personal, una cifra elevada en relación al resto de los trabajadores, y sin justificación sobre la tarea realizada.
Además, una parte de los 300 no se presentaron a trabajar desde el 10 de diciembre, pero siguen en la nómina para cobrar. Las personas que sí trabajan tenían un básico arbitrario e ilegal determinado por la gestión anterior. Insólitamente, el estatuto de los trabajadores es ilegal. Fue aprobado a gusto del intendente anterior recién en diciembre de 2025, y favorece a los "ñoquis". No respeta el derecho laboral de los trabajadores: no hay igualdad salarial por igual tarea.
A modo de conclusión, el informe de situación sobre trabajadores y salarios es que la gestión de Guastavino dejó "ñoquis" y generó perjuicio contra el Municipio.
Aunque el dinero para los sueldos está, la emergencia es por crisis económica y por ilegalidad, en la que Galarza Florentín encontró la administración municipal.
Próximamente la nueva gestión llamará a sesiones extraordinarias para aprobar una ordenanza que permita normalizar la situación con una declaración de emergencia municipal