El hospital atiende entre 270 y 300 niños por quemaduras cada año

HOSPITAL PEDIÁTRICO La doctora Hebe Blanco, jefa del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Pediátrico Juan Pablo II, habló con Radio Sudamericana sobre la realidad de los pacientes pediátricos con quemaduras. Explicó cómo funciona el servicio especializado, cuáles son las causas más frecuentes y por qué Corrientes se posiciona a la altura de centros nacionales de referencia.

La jefa del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Pediátrico Juan Pablo II de Corrientes, Hebe Blanco, expusó la preocupante situación de los pacientes quemados en la provincia y advirtió sobre prácticas médicas peligrosas en el ámbito privado.

Un servicio con 30 años de experiencia
La cirujana plástica, jefa del servicio en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II, explicó que el centro atiende entre 270 y 300 pacientes quemados internados al año, además de cientos de atenciones ambulatorias. “El quemado es un paciente que nunca se termina. Todos los días llegan niños quemados al consultorio”, señaló.

El hospital cuenta con un equipo interdisciplinario altamente capacitado, con especialistas formados en quemaduras, cirujanos plásticos y rehabilitadores. Blanco aseguró que el nivel del servicio “está a la altura del Hospital Garrahan” y que actualmente no derivan pacientes a Buenos Aires porque logran resolver todos los casos en Corrientes.

 

Causas frecuentes: agua caliente, motos y pavas eléctricas
Las principales víctimas son niños menores de 5 años, y la causa más común son las quemaduras por agua hirviendo. También hay una creciente incidencia de lesiones por caños de escape de motos y pavas eléctricas.

“Los niños en andadores se agarran del cable y se les vuelca el agua caliente de la pava eléctrica. Se queman la cabeza, el tronco, las piernas. Son quemaduras profundas y de larga evolución”, explicó.

 

Disminuyen los casos por pirotecnia
Un dato alentador que destacó Blanco es la notable reducción de casos graves por pirotecnia en los últimos dos años. “No hemos tenido quemaduras graves por pirotecnia. Tal vez las campañas por los animales influyeron. Pero hemos tenido años donde los chicos perdían dedos o manos”.

 

Quemaduras y tratamientos complejos
Blanco explicó que las quemaduras eléctricas son muy profundas y pueden afectar músculos, nervios e incluso hueso. Las más leves, como las de agua caliente, también requieren atención médica inmediata.

“Toda quemadura debe ser evaluada por un médico. Las curaciones caseras sólo entorpecen la evolución de una herida”, advirtió. “He tenido pacientes que no le dieron importancia a una quemadura en la mano, hicieron sepsis y murieron”.

Las quemaduras deben curarse siempre cerradas. Incluso en el hospital, con protocolos estrictos, pueden infectarse con hongos si no se manejan correctamente.

 

El impacto emocional: atención psicológica clave
Más allá de lo físico, la especialista resaltó la importancia del acompañamiento psicológico. “Detrás de un niño quemado hay muchas veces un problema familiar o emocional. Es un accidente que cambia la vida. Necesitan apoyo psicológico para sobrellevarlo”.