El Banco Central devolvió casi todo el swap activado con China
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó con el desarme casi total del tramo activado del swap de monedas con China.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó con el desarme casi total del tramo activado del swap de monedas con China y dejó un saldo pendiente de apenas US$ 675 millones, luego de cancelar más de US$ 4.300 millones durante 2025 y en las primeras semanas de 2026.La reducción quedó reflejada en el último balance publicado por la autoridad monetaria, donde se observa una fuerte caída de la porción utilizada de la línea bilateral acordada con el Banco Popular de China. Al 31 de diciembre de 2024, el tramo activo equivalía a US$ 3.084 millones, mientras que para el 14 de enero de este año el monto remanente se redujo a solo US$ 675 millones, con vencimientos escalonados previstos para los próximos meses.La decisión implica, en los hechos, el cierre casi definitivo de la utilización del swap chino que había alcanzado su pico durante la gestión de Sergio Massa al frente del Ministerio de Economía, cuando la Argentina llegó a activar cerca de US$ 5.000 millones para reforzar las reservas y sostener las intervenciones cambiarias.
El acuerdo sigue vigente
A pesar de las devoluciones, el acuerdo general sigue vigente. La línea total continúa disponible bajo la modalidad de intercambio de monedas por un equivalente cercano a los US$ 19.000 millones y tiene vigencia hasta el próximo 6 de agosto.
El movimiento del Central se interpreta como una señal directa hacia el Fondo Monetario Internacional y hacia Estados Unidos, que desde hace meses presionaban al Gobierno argentino para reducir la dependencia financiera respecto de China.
La presión de Washington había comenzado incluso antes de la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. Durante la campaña electoral del año pasado, la Secretaría del Tesoro norteamericano condicionó parte de la asistencia financiera a la Argentina a un progresivo desarme del swap chino.
En paralelo, Estados Unidos habilitó un nuevo esquema de respaldo financiero. El 18 de octubre pasado se cerró un swap con el Tesoro estadounidense por un total de US$ 20.000 millones. De ese acuerdo se utilizó un primer tramo de US$ 2.500 millones, que posteriormente fue cancelado mediante un préstamo otorgado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS).
La asistencia norteamericana fue clave para fortalecer la capacidad de intervención oficial en el mercado cambiario y contener las tensiones sobre el dólar durante el proceso electoral de medio término.
Las palabras de Bessent
Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el mensaje de Washington se volvió todavía más explícito. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aseguró semanas atrás que Javier Milei estaba comprometido con “sacar a China” de la Argentina. Aunque luego aclaró que hacía referencia a la influencia militar y estratégica de Beijing, el Gobierno argentino aceleró igualmente el proceso de devolución de yuanes.
Según los datos del Banco Central, durante 2025 se cancelaron unos US$ 2.056 millones del tramo utilizado, mientras que en los primeros días de 2026 se devolvieron otros US$ 1.381 millones. En total, la reducción acumulada alcanzó cerca de US$ 4.300 millones.
El swap con China había sido una de las principales herramientas financieras utilizadas por el gobierno anterior para reforzar reservas y afrontar pagos externos en medio de la escasez de divisas. El acuerdo original fue firmado en 2009 y luego ampliado en sucesivas renovaciones realizadas en 2014, 2015, 2023 y 2024.
El mecanismo funciona como un intercambio de monedas entre bancos centrales. Cada parte deposita en una cuenta el equivalente en su moneda local y, durante la vigencia del acuerdo, puede utilizar esos fondos para operaciones financieras o comerciales. En el caso argentino, los yuanes activados eran utilizados para compensar operaciones en el mercado cambiario y fortalecer la capacidad de intervención oficial.
Sin embargo, el desarme del tramo activado tiene un costo concreto para las arcas del Banco Central. Aunque las reservas brutas mantienen contabilizado el acuerdo total por unos US$ 19.000 millones, la autoridad monetaria perdió alrededor de US$ 4.400 millones de liquidez inmediata que podía utilizar para operar en el mercado.
El impacto sobre las reservas
De todos modos, el impacto sobre las reservas netas es limitado, ya que esos yuanes activados no eran considerados plenamente como activos propios dentro de la contabilidad más estricta del Central.
El Gobierno sostiene que la reducción del swap forma parte de una estrategia más amplia de normalización financiera y alineamiento geopolítico con Estados Unidos y los organismos internacionales. En paralelo, busca mostrar una menor dependencia de Beijing en momentos en que la relación entre las grandes potencias vuelve a tensionar el escenario global.
Con vencimientos graduales previstos para lo que resta del año, el Banco Central apunta ahora a cancelar completamente el saldo residual de US$ 675 millones y cerrar definitivamente una etapa que durante años funcionó como uno de los principales salvavidas financieros de la Argentina.
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