Comerciantes evitan trasladar las subas para no resentir aún más el consumo
El presidente de la Cámara de Distribuidores Mayoristas de Corrientes, Maximiliano Beigbeder, advirtió sobre el delicado escenario que atraviesa el sector. Con una profunda caída de las ventas reales, los comerciantes se ven forzados a una agresiva estrategia de contención de precios y optimización de costos.
La realidad económica golpea con fuerza al sector comercial y, de manera particular, al de los distribuidores mayoristas.
Mientras los números nacionales ya encienden alarmas con una baja interanual del 5,1 % en las ventas de supermercados durante marzo, la provincia se posiciona de forma alarmante como una de las jurisdicciones con mayor caída real de los ingresos por ventas de todo el país.
El panorama de estanflación –es decir, ese complejo escenario donde conviven el estancamiento de las ventas y la recesión con una alta inflación– se hace evidente al observar las cifras de facturación en un contexto inflacionario del 33,4% anual.
Frente a este contexto, en diálogo con República de Corrientes, el presidente de la Cámara de Distribuidores Mayoristas de Corrientes analizó pormenorizadamente la situación del sector, detalló los drásticos cambios en los hábitos de consumo de los correntinos y explicó las complejas maniobras que realizan para sostener los negocios.
De acuerdo con las estimaciones del sector comercial local, el desplome de la actividad comercial ya se ubica en los dos dígitos. "Hay que calcular una caída de entre 12 y 14 puntos más o menos, dependiendo del rubro y del proveedor", precisó Beigbeder, graficando la magnitud de la recesión en el mercado provincial.
Esta fuerte retracción de la demanda provocó un giro radical en las góndolas. Los consumidores se vieron obligados a modificar su canasta básica de compras. Según detalló el dirigente, se observa una notable migración hacia segundas marcas y una baja sustancial en el consumo de productos que pasaron a considerarse prescindibles.
"Bajó el consumo de carne y de los productos no esenciales. "El alcohol es una categoría que está supergolpeada, y los productos de limpieza más caros también; se volvió a lo básico", describió Beigbeder respecto del repliegue del poder adquisitivo.
Uno de los mayores desafíos actuales para el sector es la recepción de las listas de precios por parte de los proveedores. Si bien la presión inflacionaria y los incrementos continúan vigentes, el ritmo se desaceleró levemente en comparación con meses anteriores, aunque el mes de abril volvió a presentarse complejo.
Ante esto, los mayoristas y comerciantes locales se encuentran en una si trasladan la totalidad de los aumentos a las góndolas, las ventas directamente desaparecen.
Por ello, la estrategia actual se basa en la resistencia y la negociación.
"Las listas siguen llegando, no en altos porcentajes, pero en el último tiempo se frenó; abril está complicado", explicó el titular de la Cámara.
"Los que tenemos muchos años haciendo esto sabemos que no es
la primera crisis y, seguramente,
tampoco será la última, así que
tenemos experiencia en surfear la ola"
MAXIMILIANO BEIGBEDER
PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE DISTRIBUIDORES MAYORISTAS
Respecto de cómo gestionan el impacto en el consumidor final, Beigbeder señaló: "Se traslada lo que se puede. Se trata de negociar lo que se puede con los proveedores porque, ante la poca venta, se busca estirar lo más posible el tema de los aumentos".
Con un número creciente de comercios que ya tuvieron que bajar sus persianas de forma definitiva, quienes resisten deben apelar a una administración extrema de sus recursos. "Para sostener un negocio, tratás de optimizar los gastos lo más que se pueda, de maximizar las ventas y cuidar muchísimo el tema de la cobranza", enumeró Beigbeder.
El aspecto financiero es quizás la mayor luz roja en el tablero actual. Ante la escasez de efectivo y la baja rotación de mercadería, los plazos de pago se han distorsionado gravemente. "La cadena de pagos se está estirando muchísimo, está muy larga por la falta de venta", alertó.
"Los que tenemos muchos años haciendo esto sabemos que no es la primera crisis y, seguramente, tampoco será la última, así que tenemos experiencia en surfear la ola", concluyó Beigbeder, dejando en claro que el sector mayorista de Corrientes continuará batallando para mantener el abastecimiento y resguardar, en la medida de las posibilidades, el bolsillo de los consumidores.
No hay resultados para mostrar.
Todos los derechos reservados.
v2.21.2



